Un federalista en el PSOE

Sinopsis

El PSOE llegó a las postrimerías de 1931 con un deslavazado debate interno sobre las posibilidades federales de la nueva República sin refe­rentes coherentes y dentro del debate general que al respecto se movía en el campo republicano, igualmente falto de sostén intelectual riguro­so. Si bien algunos dirigentes se proclamaban abiertamente federalistas -el catalán Fabra Ribas o los vascos Xanti de Meabe y José Madinabei­tia- o partidarios del principio de subsidiariedad -Juan Sánchez Ri­vera-, fue Luis Araquistáin -como años más tarde Anselmo Ca­rretero- quien elaboró un programa federal para España en El ocaso de un régimen (1930), reedición de su España en el crisol de nueve años an­tes. Fue, no obstante, una propuesta aislada que no tuvo continuidad, y sí más bien rechazo del propio Araquistáin unos años después, cuando escribió: «El juego imprudente de las nacionalidades es siempre peli­groso en un país como España, perennemente socavado por la anarquía racial y pudiera muy bien conducirnos a otra atomización cantonalista como la de 1873, que destruyó la Primera República».

Ofrecemos en descarga gratuita las páginas fundamentales de El ocaso de un régimen, donde Araquistáin explica y proyecta la necesidad de una nueva organización de la Península Ibérica. 

Luis Araquistáin
Autor

(1886-1959) fue un escritor y político español. Miembro del Partido Socialista Obrero Español, perteneció al círculo de Largo Caballero y Tomás Meabe, a quien le unía una gran amistad. Nació en la provincia de Santander, el 18 de junio de 1886. Fue director de las revistas España (1915-1923) y Leviatán (1934-1936), del periódico Claridad y colaborador de otros numerosos periódicos. Se afilió al PSOE y durante la Primera Guerra Mundial mantuvo una postura aliadófila. Afiliado al PSOE por segunda vez en 1929, fue el representante del socialismo democrático en la redacción de la Constitución española de 1931 y durante la Segunda República Española fue un destacado teórico y dirigente del ala izquierda de los socialistas. Entre marzo de 1932 y mayo de 1933 fue embajador de España en Alemania. En julio de 1936 fue nombrado embajador en Francia y se encargó de la compra de armas para abastecer el Ejército Popular Republicano durante la Guerra Civil Española hasta mayo de 1937. Su carácter marcadamente revolucionario al inicio de la guerra se fue atemperando tras el exilio hacia la socialdemocracia. Se exilió a Gran Bretaña y a Suiza tras la guerra; falleció en Ginebra el 8 de agosto de 1959. 

Cubierta para Un federalista en el PSOE